martes, 19 de noviembre de 2013
Des(vivir)
" Yo tampoco supe como deshacerme de este lío. De salir por patas o a rastras de mí, e ir a refugiarme en otros brazos para que pareciera que realmente todo es de color rosa, o al menos salmón. Que lo de desconectar está muy visto, yo busco desvivir. Descansar de mí un poquito para que al menos cuando duerma no aparezcas tú preguntándome cuando será eso que decida quererte bien en vez de quererte mucho. Y es que lo de tener las cosas claras no es probable, ni siquiera imposible que por definición es probable. Que a mi me van los retos, los quiero y no puedo, los te quiero pero eh, bien lejos. "
viernes, 1 de noviembre de 2013
Todo (pasa)do
Yo también jugué a que me quisieran, y también perdí. Nos damos cuenta de las cosas cuando no las tenemos o cuando ya no las podemos tener, y eso es una de las peores cosas de la vida. Dolor en el pecho, falta de oxígeno en los pulmones, falta de un iris más grande que te haga ver más allá de unos ojos verdes. Se ha ido, y no va a volver. Y el primer paso para superarlo es aceptarlo, y sin embargo es el más difícil de todos. Saber que nunca volverás a encontrarte a salvo, perdida en conversaciones sin sentido a las cinco de la madrugada de un verano cualquiera. Saber que nunca más volverás a no sentirte sola en un mundo que solo te sonreía cuando te sonreía él. Porque él era tu mundo. Y darías tu vida por volver y no salir nunca, por descubrir eso lugares perdidos que todo ciudad tiene: los acantilados que parecen abismos si los miras desde arriba, bancos de piedra perdidos en mitad de la nada, calles de muros estrechos que te transportan a otra época y graffitis imposibles. Yo quería recorrerlos todos, pasaría mi vida haciéndolo.
Nada tiene sentido desde que se fue. Todo ha perdido su color, su brillo, hace frío continuamente aquí dentro, y, ahora que es invierno, llueve y es bonito, porque yo me siento así. Y es la primera vez que esta estación no me parece tan horrible, solamente solitaria, gris, triste, y por una vez en mucho tiempo no me siento tan sola.
Nada tiene sentido desde que se fue. Todo ha perdido su color, su brillo, hace frío continuamente aquí dentro, y, ahora que es invierno, llueve y es bonito, porque yo me siento así. Y es la primera vez que esta estación no me parece tan horrible, solamente solitaria, gris, triste, y por una vez en mucho tiempo no me siento tan sola.
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