sábado, 4 de abril de 2015

No sé a donde voy, pero solo quiero ir si es contigo.

Odio el invierno (supongo que es porque no tengo a quien abrazarme como te digo siempre)  Parece mentira que a veces esas nubes grises me entiendan y lloren conmigo, y me guste, porque así no me siento tan sola.
Y es que te echo de menos cuando no estoy contigo, que es el 99% de las veces, así que  no encuentro mejor forma de decirte que vengas, que diciéndote que tengo frío. Porque el frío es eso, estar y no estar, porque tú no estás conmigo.
Es imposible explicar lo que significas para mí, eres todo, la vida sin ti no tiene color, es una simple rutina en blanco y negro, y la verdad es que si te vuelves a ir, no creo que lo soporte, y ya sé que te da miedo oír que te necesito porque te da miedo, valga la redundancia, no estar a al altura. Pero conmigo estar a la altura es simplemente estar. Y yo lo que quiero es que estés.
Y puede que las cosa hayan cambiado, pero no pueden cambiarnos a nosotros, seguimos siendo raros y únicos, impredecibles y predecibles. Cabezotas y orgullosos. Sigue existiendo Sada y San Francisco, y sigo queriendo visitar París, eso sí, contigo.
Sigo perdiéndome en tus ojos y preguntándome cada vez que te miro que hago aquí después de tantos intentos de salir del vicio. Pero es como respirar y sumergirme en esas pupilas forma parte de mí.
Así que,supongo que nos tenemos que dar las gracias por no tomarnos tanto en serio y dejar las cosas aburridas para cuando no estemos en medio.

Y por último, te doy las gracias por hacer que no me sintiera sola por primera vez en mucho tiempo, siempre he sentido que no encajaba en ningún sitio, y entonces apareciste tú, con tus abrazos por la espalada, y me pareció haber encontrado mi lugar en el mundo.

La verdad es que no sé donde voy a estar dentro de 5 años, pero tengo claro que quiero que estés conmigo. Porque mi sitio está donde estés tú. Mi sitio está contigo.
Hoy.
Mañana.
Siempre.