Siempre estuve segura de que no te volvería a escribir, de que no te volvería a besar, de que nunca me volverías a abrazar. Aún no me creo que, después de todo, me sorprenda un día mirándote como cuando tenía 15 años y queriéndote incluso más ( nunca creí que eso fuera posible). Es cierto que no somos los mismo, pero cuando estamos juntos es como si el tiempo no hubiera pasado por nosotros y, como siempre, todo lo demás desaparece y solo existimos tú y yo.
Es cierto que somos lo más opuesto que existe y supongo que será por eso por lo que nos atraemos tanto con un ´ni contigo, ni sin ti` constante. Me conoces más de lo que deberías y yo te conozco con todas las consecuencias y te quiero asumiendo todas ellas.
Sé que muchas veces parezco una insensible, como si las cosas pasaran por mí en vez de a mí, pero supongo que es una forma de autodefensa, porque te conozco, porque me conozco, porque nos conozco. Y es que en quererte tengo carrera, máster y cátedra y aún cuando estoy contigo sigo estudiándote para aprenderte de memoria.
Después de tantos años, sigo sin poder explicar lo que has significado y significas para mí y dudo que alguna vez sea capaz de explicarlo con palabras.
Tú me haces sentir viva, me has devuelto una parte de mí que había muerto contigo y que estaba segura que no iba a ser capaz de recuperar, y es que nunca me voy a sentir con alguien como me siento contigo, porque consigues que mientras te mire, el mundo no me importe y lo único que quiera sea comerte a besos y quedarme a vivir en tu pecho.
Te quiero, pase lo que pase y pese a quien le pese, y ojalá que solo fuera eso.
Yo solo quiero que estés bien, y que todo te vaya bien, este o no esté yo en tu vida. Cuídate mucho y , lo más importante, sé feliz.