lunes, 19 de agosto de 2013

Si supiera...

 "Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente.
  Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría ‘te quiero’ y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré."

 -Anónimo 

jueves, 1 de agosto de 2013

O lo que te toque ser.

¿Sabéis? Me he pasado horas leyendo otros blogs, otros textos, buscando inspiración para escribir algo que valga la pena y me desintoxique de estos meses extraños, porque no hay otra manera de definirlos.
He encontrado de todo, visité a mi bloguera favorita que está sin novedades y otros espacios que vi por ahí, no por ello peores pero sí distintos. Hay textos de muchos tipos, de amor, amistad, problemas familiares o historias inventadas, pero sin ninguna duda los más abundantes son los de amor. Amor. ¿Que tendrá esa palabra? ¿Qué es el amor? ¿Qué tiene el amor que provoca que podamos hablar horas y horas de un instante sin cansarnos? ¿Que nos haga sufrir y comernos el mundo, tocar el cielo y estar bajo tierra? Que nos haga llorar, reír, quitar hambre, dar ansiedad, arriesgar la vida, permitir lo imperdonable o perdonar lo impensable. 
Sin embargo todos lo buscamos incansablemente, como si de ello nos dependiera la vida, y en cierto modo, así es, no podemos vivir sin él. Él nos da la completa felicidad, una felicidad fugaz que nos hace depender de esos momentos el resto de nuestras vidas, aunque claro, también hay diferentes formas de amar, falsos amantes y amados, corazones rotos y corazones por armar.

Y ahí puedes ser lo que tu quieras.

No valoro las cosas hasta que están al límite.

Han pasado casi dos meses desde el último día de clase. Aún no he sido capaz de despedirme de unos compañeros que se convirtieron en mi familia y me han ayudado durante tantos meses. Las despedidas nunca me han gustado ni se me han dado bien, huir de todo es mi especialidad. Sin embargo necesito hablar de ellos para decirles adiós y así cerrar una parte de mi vida que continúa abierta.
Este curso no ha sido fácil, se ha ceñido a mis expectativas y más bien ha sido, hablando en plata, una mierda. La mayor parte de él he estado tan encerrada en mí misma que casi se me olvida que había vida fuera, y lo que me costó fue salir. Pero me he levantado con ganas y gracias a la caída me aprendido quien de verdad está ahí, con quien puedo contar y con quien tengo que ser una puta hipócrita. He aprendido a mentir de una forma increíble y poner una sonrisa para fingir “felicidad”, que estos días parece inexistente en todas partes.
Mi “hermana” tiró de mí, al igual que yo tiré de ella, “cuando dos ríos se juntan se hace fuerte la corriente” y eso fue lo que hicimos. Fue y sigue siendo uno de los mayores apoyos que tengo y me entiende como nadie. 
Mi mejor amigo estuvo ahí aún cuando era difícil y también me ayudó a salir del bache, me alegraba y alegra los días y sacaba una sonrisa cuando lo necesitaba. En cuanto a Lucía, sabe verme el fondo y lee más allá de mi mirada, sabe mi mierda y yo la suya y eso nos hace más que amigas. Le debo mucho. Y para Jessi, mi rubia, no tengo palabras, es única.
En cuanto a mi pequeña familia, fue la mejor clase que he tenido en mi vida, donde he pasado muy buenos momentos, he ganado amigos y se que puedo contar con ellos cuando los necesite.

Les doy las gracias por el curso 2012-2013 y nunca los olvidaré. Les deseo lo mejor.