Acostumbro volver
cuando te has ido
a donde nunca debiste irte
para comprobar que
antes de ti había vida
y ahora
sin ti
ya no hay color.
Regreso a todos los sitios manchados
por besos tramposos,
por cosquillas buscadoras,
por risas a medio hacer,
para acordarme de lo que era sonreír con la velas izadas,
con el corazón en la boca,
con calor en la piel,
y así
cada vez que busco encontrarte
me encuentro a mi buscándote
entre versos de papel.
Mentiría si dijera
que de todo lo que han visto mi pies
preferiría París
a un 42 y tres palmos más de alto,
a un pecho acondicionado,
a un sofá albino de piel.
Con esto quiero decir
que hay personas que son lugares
y lugares que son personas,
pero tú,
mi amor,
eres mi persona y mi sitio favorito
desde el día en que entendí
que un hogar no es 4 muros y una puerta
y un paraíso puede ser un día gris.
No hay comentarios:
Publicar un comentario