Recordé su forma de sonreír y su sonrisa, su forma de decirme te quiero cinco veces seguidas, su forma de caminar, de correr, de abrazarme, de cogerme en el colo. Hoy recordé aquellos momentos, aquellas tarde, hoy recordé sus besos, a que sabían sus labios, el olor que desprendía su cuerpo. Hoy recordé lo que era su risa, su sonrisa, su forma de contar las cosas, su forma de vivir la vida, al límite, a lo loco, como él, loco. Hoy recordé mi miedo, miedo a quererle demasiado, mi miedo a que todo acabara como acabó, Miedo, porque si hay algo a lo que todos tememos, y de lo que huimos continuamente, es de que nos hagan daño.
Y todo esto con una simple coincidencia, aunque soy de las que piensan que todo sucede por algo, ir por la calle y oírlo, una voz conocida, que te arrastra a un recuerdo, y de repente, lo ves, feliz, seguro de si mismo, como siempre, bromeando con sus amigos, con su bici y sus vans negras, y te das cuenta de le quisiste más de lo que pensabas, y no, lo siento pero no, no hay vuelta atrás.
Y todo esto con una simple coincidencia, aunque soy de las que piensan que todo sucede por algo, ir por la calle y oírlo, una voz conocida, que te arrastra a un recuerdo, y de repente, lo ves, feliz, seguro de si mismo, como siempre, bromeando con sus amigos, con su bici y sus vans negras, y te das cuenta de le quisiste más de lo que pensabas, y no, lo siento pero no, no hay vuelta atrás.
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