Aún no me lo creo, no, aún no, no sé donde quedó la confianza, esa confianza que nos pertenecía, que nos hacía cómplices, esa mirada que lo decía todo y dónde no hacían falta las palabras.
No sé donde quedaron las bromas, las sonrisas, las confidencias, los “te entiendo”, los abrazos, las meriendas, las conversaciones estúpidas, los silencios, las apuestas, las verdades sinceras, que a veces dolían, pero sobre todo, lo que de verdad echo de menos es a ti, echo de menos a ese amigo al que le podía contar todo, aquel que me conocía como realmente soy, sin máscaras, sin mentiras, transparente.
La verdad es no sé que nos pasó, no lo sé, no sé como llegamos a este punto, seguramente la culpa sea mía, lo reconozco, el tiempo nos distanció, y nosotros no dijimos que no, pero si algo tengo claro, es que me duele, me duele en lo más profundo, me duele en el alma.
Gracias, me has enseñado muchas cosas, más de las que piensas, me enseñaste a ser feliz, a sonreír sin motivo, a no pensar demasiado, a vivir el momento sin pensar en el pasado o en lo que pasará, me enseñaste a vivir, estuviste a mi lado cuando nadie más lo estuvo, me ayudaste cuando nadie más lo hizo, me enseñaste que la vida se vive aquí y ahora, y no mañana ni dentro de unos días.
Te admiro, puede que nunca te lo haya dicho pero lo hago, no cambies nunca, eres increíble tal como eres, y quien no lo quiera ver no merece la pena, nunca borres tu sonrisa y no permitas que nadie lo haga, gracias de nuevo, por todo y más, porque no se puede decir en un texto lo que significa para ti una persona, solo sé que nuestros caminos van en direcciones diferentes, y que estaré aquí para lo que necesites, pase lo que pase, porque a pesar de todo, los amigos son amigos.
Te deseo lo mejor, quiero que seas feliz, te lo mereces de una vez por todas, eres una de las mejores personas que conozco y te quiero, y eso si que nunca cambiará, porque puede que olvides las acciones de un persona, pero nunca olvidarás como te hizo sentir. Esto no es un adiós ni mucho menos, es un capítulo en mi vida que necesitaba cerrar, simplemente es un hasta pronto, o un hasta cuando quieras, yo no me moveré y tú ya sabes donde encontrarme. Y aunque quiera volver a vivir eso momentos y sienta nostalgia, recordaré que era feliz, y sonreiré, porque aprendí de ti que siempre se tiene que tener una sonrisa.
Te quiero, gracias, sé feliz.
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