martes, 17 de diciembre de 2013

¿Cuánta felicidad gastaste hoy?

"- ¿ En qué estás pensando? - pregunta ella -.
- En nosotros, en qué seremos, en lo que pasará, en el futuro..¿Tú nunca lo haces? - dice mientras la mira fijamente.
-La verdad es que no, sé que no tenemos... - contesta sin devolverle la mirada-.
- ¿Cómo puedes decir eso? - se sorprende- . Estamos aquí, ¿ no?
+ Si, estamos aquí, pero seamos sinceros, somos demasiado diferentes, supongo que eso no evita que no pueda estar a más de un metro de tu cuerpo y no dudaría ni un solo instante en decir "sí quiero", pero... ¿ Que pasará después de la fiesta? La vida real. Y tú y yo no estamos hechos para compartirla.
+ Entonces.. ¿ Qué estamos haciendo?
- Disfrutar, aprovechar esta oportunidad que nos da la vida, un momento de felicidad por todos los de sufrimiento que tuvimos y tendremos, y siempre, sí, digo siempre, recordaremos esto y diremos, ahí éramos totalmente felices."

jueves, 5 de diciembre de 2013

Que lo bonito no es caminar acompañado, si no encontrar a alguien que te acompañe.

La verdad es que hace mucho que está todo dicho.

"La he visto formar un saco de arena rompiendo todos los relojes que le puso el camino." La he visto diciendo que no, cuando se moría de ganas de decir que sí, solo por los que le importan. Construyó a partir de escombros algo mucho más bonito de lo que era antes de ser destruido.Tiró de todo incluso cuando no podía y ella dijera no era lo suficientemente fuerte, y es que, discúlpenla, no sabe lo que dice. Porque quien me diga que no tiene el cielo ganado es que no ha se ha parado a ver un poquito detrás de sus ojos ni la ha observado más de 20 minutos un día cualquiera. Estoy segura que la habéis visto sacar sonrisas a más de uno, pero no tanto de que alguien se las haya sacado a ella.
Y es que, si os paráis a mirar un poco veréis que es distinta a todos, que tiene ese algo que te atrae, y te puedes perder en sus palabras o en sus ojos, según se mire y según como te mire.

No me imagino mi vida sin ella, no me entra la idea de un día deje de llamarme para preguntarme un sitio de Coruña bonito a donde ir, que le imprima no sé que cosas, que el lunes es gratis y los pececitos nos esperan, las noches de verano hasta las tantas en el Barco, las coñas sin sentido que nos pueden producir dolor de barriga de tanto reírnos o simplemente un paseo sin más. Que me pregunte que qué tal estoy un día que todo parece ser negro, porque se acuerda de las fechas importantes o malas, según se mire. Que me diga que me levante, que me tire a la piscina de cabeza y sin miedo, que abajo ya me cogerán, que hay cosas que no valen la pena y otras la dan. Que eso de montar escándalo está mal visto, pero nos da igual. Quizá no haya segundas partes, así que, por qué no coger todos los trenes?

Nunca terminaré de darte las gracias por todo lo que hiciste y haces por mí .Estuviste a mi lado cuando nadie más estaba y la situación se me iba de las manos, pero supiste estar a su altura. Me conoces como nadie y a veces mejor que mi misma y sin embargo aquí sigues, y eso vale mas que cualquier te quiero.
Si alguien se va es porque decide irse y yo no me pienso ir a ningún lado, así que ya sabes, mientras me quieras a tu lado, aquí estaré. Mi casa siempre será tu casa, y mi mamá como tú mamá. No somos hermanas de sangre pero no hace falta. Eres mi familia.
Este verano no ha sido tan malo gracias a ti, por estar ahí alegrándome los días y haciendo que el calor no me achicharrara y la ciudad se me cayera encima.
Que parece mentira que siendo tan diferente seamos tan amigas, pero puede que sea por eso por lo que aquí seguimos después de años, y seguiremos.
Por muchos cumpleaños aguantándome. Que te me haces mayor cariño, muchísimas felicidades, y que tu día no te lo arruine nadie porque entonces se lo arruinaré yo.
Que un te quiero se te queda muy corto.

"Los amigos son la familia que uno elige, y yo me he coronado eligiendo a los míos"

martes, 19 de noviembre de 2013

Des(vivir)

" Yo tampoco supe como deshacerme de este lío. De salir por patas o a rastras de mí, e ir a refugiarme en otros brazos para que pareciera que realmente todo es de color rosa, o al menos salmón. Que lo de desconectar está muy visto, yo busco desvivir. Descansar de mí un poquito para que al menos cuando duerma no aparezcas tú preguntándome cuando será eso que decida quererte bien en vez de quererte mucho. Y es que lo de tener las cosas claras no es probable, ni siquiera imposible que por definición es probable. Que a mi me van los retos, los quiero y no puedo, los te quiero pero eh, bien lejos. "

viernes, 1 de noviembre de 2013

Todo (pasa)do

Yo también jugué a que me quisieran, y también perdí. Nos damos cuenta de las cosas cuando no las tenemos o cuando ya no las podemos tener, y eso es una de las peores cosas de la vida. Dolor en el pecho, falta de oxígeno en los pulmones, falta de un iris más grande que te haga ver más allá de unos ojos verdes. Se ha ido, y no va a volver. Y el primer paso para superarlo es aceptarlo, y sin embargo es el más difícil de todos. Saber que nunca volverás a encontrarte a salvo, perdida en conversaciones sin sentido a las cinco de la madrugada de un verano cualquiera. Saber que nunca más volverás a no sentirte sola en un mundo que solo te sonreía cuando te sonreía él. Porque él era tu mundo. Y darías tu vida por volver y no salir nunca, por descubrir eso lugares perdidos que todo ciudad tiene: los acantilados que parecen abismos si los miras desde arriba, bancos de piedra perdidos en mitad de la nada, calles de muros estrechos que te transportan a otra época y graffitis imposibles. Yo quería recorrerlos todos, pasaría mi vida haciéndolo.
Nada tiene sentido desde que se fue. Todo ha perdido su color, su brillo, hace frío continuamente aquí dentro, y, ahora que es invierno, llueve y es bonito, porque yo me siento así. Y es la primera vez que esta estación  no me parece tan horrible, solamente solitaria, gris, triste, y por una vez en mucho tiempo no me siento tan sola.

sábado, 5 de octubre de 2013

Dicen.

He dejado de tener un motivo por el que levantarme por las mañanas, o mejor dicho, el motivo me ha abandonado a mí. Y supongo que es por eso por lo que el cola-cao de las mañanas es frío, aunque te queme la lengua; que tenga la ropa divida en estaciones, pero solo usar la de invierno, y es que, es con la única que parece que no te hace falta un abrazo. Que últimamente el negro se ha apropiado de mis uñas, y la sombra de ojos ya no ha vuelto a ser de otro color. Me maquillo por simple rutina y porque quiero que se cumpla eso de que "las apariencias engañan" ,el interior es muy mío para ser exterior todavía y no me permito parecer débil ni una sola vez. No lloro por las noches para hacer los insomnios más cortos o más largos, según se mire, pero tampoco lloro de día. ¿Para qué? Los amigos te apoyan, claro que sí, pero cada uno sale solo de su mierda. 
Cuando digas que no puedas más, siempre puedes, no conozco a nadie que lo haya dicho y lo haya hecho, se haya bajado de este tren. Y doy gracias por ello, lo considero de una valiente cobardía y yo no soy tan valiente como enfrentarme a la situación. La vida necesita esperanza y tenerla es lo que nos hace humanos. Yo sigo con la esperanza de volver a tener un motivo por el que levantarme de la cama, es decir, sigo con la esperanza de volver a decirte que "Siempre nos quedará París" sin ni siquiera haber estado antes, de calentarme las manos con la tuyas mientras sonrío y tú me preguntes por qué es que yo las tengo tan frías. El frío siempre me ha perseguido y tras muchos intentos me ha encontrado. Sin ti.
La esperanza es lo último que se pierde.

(Dicen)

viernes, 27 de septiembre de 2013

Hay silencios que separan sin ser kilómetros.

Hay silencios que separan sin ser kilómetros y miradas que desgarra en alma sin permiso.  Que parece imposible que unos simples ojos puedan decir tanto y a vez tan poco.  Ojos verdes, joder, y yo los veo de todos los colores, me pierdo a mí en ellos y por ellos pierdo la cordura. Y cada vez que salto en ese vacío me encuentro con un "nada" que es "todo". No sé si me explico. Me basta un segundo, un solo segundo del vértigo de la caída para sentir la presión de la gravedad en el pecho, y preguntarme qué estoy haciendo aquí después de tantos intentos de salir del vicio. Pero es como respirar, hay cosas que salen por instinto, y sumergirme en esas pupilas forma parte de mí. Y hace mucho que no sé que busco ni que quiero encontrar, que no es lo mismo. Que la vida es un poquito así, sin sentido, pero que nos desesperamos por darle uno. Un sentido con nombre y apellidos, al ser posible.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Solo sé que no se nada.

Buenas tardes, o debería decir buenos días. Ni lo sé, ni me importa, o mejor dicho, ha dejado de importarme. Tampoco sé que estoy haciendo. No sé si espero o desespero. Pero, ¿qué diferencia hay? Tampoco importa. Esa no es la pregunta adecuada.
Cuantas noches de insomnio, de soledades sonoras que parece mentira que no hayan sobrepasado paredes. De querer ser querido sin querer querer. Queriendo hacer un puzzle con los trozos que quedan de algo que se rompió hace mucho y aún sigue en escombros, sin nadie que tenga la fuerza necesaria como para malgastar su tiempo construyendo. Y parece mentira que sea  22 de septiembre, que el sol siga por ahí arriba y yo aquí debajo muriéndome de frío. Ni chaquetas ni chuvasquero,que ni la lluvia limpia ni la nieve congela. Una bufanda y un gorro. Unos labios rojos y a la calle, total, hace más frío enfrente de un libro.
Y así, entre tarde y tarde, me di cuenta de eso de querer bajarse no funciona. Que las excusas son para la gente normal, y lo ordinario no es lo mío. Y qué más da lo demás. Donde haya cuatro que se quiten cinco. Que la vida sigue.