"Me pedirás que me quede,
aún sabiendo que lo mejor
es que me aleje.
Me iré,
aún sabiendo que regresaré.
Y así estaremos,
en este vaivén
de incertidumbres y emociones;
donde me amas,
pero no me quieres cerca;
donde te quiero cerca
pero no puedo avanzar junto a ti. "
Simón A. Moreno. / @SAmargos
sábado, 16 de abril de 2016
viernes, 4 de marzo de 2016
Catorce
Siempre estuve segura de que no te volvería a escribir, de que no te volvería a besar, de que nunca me volverías a abrazar. Aún no me creo que, después de todo, me sorprenda un día mirándote como cuando tenía 15 años y queriéndote incluso más ( nunca creí que eso fuera posible). Es cierto que no somos los mismo, pero cuando estamos juntos es como si el tiempo no hubiera pasado por nosotros y, como siempre, todo lo demás desaparece y solo existimos tú y yo.
Es cierto que somos lo más opuesto que existe y supongo que será por eso por lo que nos atraemos tanto con un ´ni contigo, ni sin ti` constante. Me conoces más de lo que deberías y yo te conozco con todas las consecuencias y te quiero asumiendo todas ellas.
Sé que muchas veces parezco una insensible, como si las cosas pasaran por mí en vez de a mí, pero supongo que es una forma de autodefensa, porque te conozco, porque me conozco, porque nos conozco. Y es que en quererte tengo carrera, máster y cátedra y aún cuando estoy contigo sigo estudiándote para aprenderte de memoria.
Después de tantos años, sigo sin poder explicar lo que has significado y significas para mí y dudo que alguna vez sea capaz de explicarlo con palabras.
Tú me haces sentir viva, me has devuelto una parte de mí que había muerto contigo y que estaba segura que no iba a ser capaz de recuperar, y es que nunca me voy a sentir con alguien como me siento contigo, porque consigues que mientras te mire, el mundo no me importe y lo único que quiera sea comerte a besos y quedarme a vivir en tu pecho.
Te quiero, pase lo que pase y pese a quien le pese, y ojalá que solo fuera eso.
Yo solo quiero que estés bien, y que todo te vaya bien, este o no esté yo en tu vida. Cuídate mucho y , lo más importante, sé feliz.
Es cierto que somos lo más opuesto que existe y supongo que será por eso por lo que nos atraemos tanto con un ´ni contigo, ni sin ti` constante. Me conoces más de lo que deberías y yo te conozco con todas las consecuencias y te quiero asumiendo todas ellas.
Sé que muchas veces parezco una insensible, como si las cosas pasaran por mí en vez de a mí, pero supongo que es una forma de autodefensa, porque te conozco, porque me conozco, porque nos conozco. Y es que en quererte tengo carrera, máster y cátedra y aún cuando estoy contigo sigo estudiándote para aprenderte de memoria.
Después de tantos años, sigo sin poder explicar lo que has significado y significas para mí y dudo que alguna vez sea capaz de explicarlo con palabras.
Tú me haces sentir viva, me has devuelto una parte de mí que había muerto contigo y que estaba segura que no iba a ser capaz de recuperar, y es que nunca me voy a sentir con alguien como me siento contigo, porque consigues que mientras te mire, el mundo no me importe y lo único que quiera sea comerte a besos y quedarme a vivir en tu pecho.
Te quiero, pase lo que pase y pese a quien le pese, y ojalá que solo fuera eso.
Yo solo quiero que estés bien, y que todo te vaya bien, este o no esté yo en tu vida. Cuídate mucho y , lo más importante, sé feliz.
sábado, 6 de febrero de 2016
Con tal de que no se fuera, con tal de no perderte.
Hay tres cosas que he tenido claras desde que te conocí: Que nunca iba a dejar de quererte, ni podrías caer en el olvido y mucho menos que alguien llegaría a significar lo mismo que tú algún día, porque yo creo en eso de hay cosas que solo pasan una vez en la vida, y no va a ser justo a mí a la que le pasen dos. Nunca nadie me había llegado tan adentro, en tan poco tiempo, y con tanta fuerza, y eso que sabía desde el principio que ibas a ser mucho más de lo que imaginaba. Aún no soy capaz de definir lo que fuiste para mí y dudo mucho que sea capaz de hacerlo algún día y que alguien llegue a entenderme si no lo ha vivido.
No estoy orgullosa de muchas cosas que he hecho o dicho a lo largo de todos estos años, y es que, como tú, me he equivocado muchas más veces de las que debería, pero nunca he querido hacerte daño, y si te lo he hecho, nunca, y repito, nunca, fue intencionadamente. Siempre te he antepuesto a mí en todo, ante todo, sobre todo, siempre has sido mi prioridad y nunca soporté, soporto, ni soportaré verte sufrir.
A día de hoy, te puedo decir que te echo de menos como cualquier otro día, y es que eso es una cosa que no creo que cambie nunca. Estuve enamorada de ti, aunque, como siempre, me di cuenta tarde. Te juro que intenté hacer las cosas lo mejor que pude, pero siempre tuve miedo, aunque no tengo muy claro todavía de qué. Venir aquí ha sido una de las mejores decisiones que he tomado, y aunque no sé si ha sido una huida o un comienzo, estoy orgullosa de mí misma, algo que me ha costado más de lo que debería. El miedo se ha ido y ha sido sustituido por ganas de vivir y la belleza de los precipicios.
Yo sólo espero que te cuides, y que todo te este yendo bien, o no, sin mí, de la misma forma que a mí va bien, dentro de lo que cabe, sin ti. Gracias por todos estos años, por todos los consejos que me has dado, por toda tu ayuda y tu preocupación, por quererme (puede que alguna vez lo hicieras) y por ser mi mejor amigo, mi complemento de vida, mi familia, mi casa, durante todo este tiempo. Has sido una parte principal de mi adolescencia, en todos los sentidos. Y gracias, a ti, también, por los momentos malos, y por confirmar mi teoría de que hasta la persona que menos te esperas que lo haga te falla.
Te quiero, como una masoquista que abre la herida cada vez que está curando para que le quede cicatriz.
Lo peor de todo, es que una parte de mí sigue pensando que vas a volver, y lo único que quiere hacer es abrazarte y ponerte al día de todas las cosas que me han pasado, sin ti. Y es que aún me parece increíble, pero eres a la única persona con la que empezaría de nuevo, con tal de que no se fuera, con tal de no perderla, con tal de no perderte.
Cuídate, o que te cuiden , pero que lo hagan bien, y mejor que yo.
Lo peor de todo, es que una parte de mí sigue pensando que vas a volver, y lo único que quiere hacer es abrazarte y ponerte al día de todas las cosas que me han pasado, sin ti. Y es que aún me parece increíble, pero eres a la única persona con la que empezaría de nuevo, con tal de que no se fuera, con tal de no perderla, con tal de no perderte.
Cuídate, o que te cuiden , pero que lo hagan bien, y mejor que yo.
sábado, 21 de noviembre de 2015
Quería ser la primera en felicitarte mi niña, feliz mayoría de edad.
Te prometo que si la envidio es porque lucha como si no hubiese mañana. Porque se ríe con el mundo y llora con él. Porque sabe coger impulso a sabiendas de que las alas en cualquier momento le pueden fallar. Porque es de las que piensa que el secreto está en continuar saltando, sin hacerle caso a aquellos que dicen que no se puede volar. No entiende otra forma de avanzar que no sea tropezando. Porque es la que grita cuando yo solo tengo fuerzas para odiar el silencio. La que reclama la verdad y reivindica lo suyo a cualquier precio. La mujer osada, infalible y guerrera. La niña cariñosa, dulce y sincera. La que canta para que deje de llover pero que hace que llueva todavía más, la de "vamos a sacarnos una foto" cada vez que sale de casa, la de los snaps de 50 segundos, que te pregunte "¿Me quieres?" aunque es obvio que sabe la respuesta. Que te diga qué te pasa cuando ni quiera tú lo sabes y qué miedo que alguien sea capaz de conocerte más que tú mismo. La psicóloga en potencia, la defensora de lo indefendible y la cabezota que no para hasta conseguir aquello que quiere. La chica sensible que llora con una película triste que le trae recuerdos, en una despedida en una estación o cuando sabe que hay cosas que sólo va a vivir una vez. La que se ralla un año antes de que puedan ocurrir las cosas, y necesita tener organizado desde su archivador a lo que va a hacer el fin de semana que viene, la que odia los imprevistos, las cancelaciones y la monotonía. La que busca sorprender y sorprende, la de las respuestas inesperadas. La chica imprevisible.
Mi amiga.
Mi hermana.
Mi familia.
Mi amiga.
Mi hermana.
Mi familia.
domingo, 25 de octubre de 2015
'Coruña llora porque te vas'
Creo que siempre te he echado de menos, pero no sólo a ti, ni a mí (que también), si no a nosotros, yo sabía que una parte de mí había muerto contigo, lo que no sabía era que algún día iba a revivir. No sé qué estoy haciendo, pero lo que si sé es que no me arrepiento de lo que hago, arrepentirse es de cobardes y ya ya he dejado de tener miedo. Creo que estoy empezando a ser feliz por mí misma, porque que bien se está cuando se está bien y que mal se está cuando se está mal, y para qué preocuparse de la caída en vez de en disfrutar de las vistas que ofrece estar en las nubes. No pienso perder el tiempo buscando soluciones donde no las hay, porque hay cosas que no tiene solución, y esa es una de las cosas que hacen la vida interesante.
Te quiero como siempre, con la misma fuerza y con las mismas ganas, y aunque no sé que veo en ti, eres donde me quedaría a vivir. Hay cosas que no van a cambiar nunca y quizá deberían, o no.
Te quiero como siempre, con la misma fuerza y con las mismas ganas, y aunque no sé que veo en ti, eres donde me quedaría a vivir. Hay cosas que no van a cambiar nunca y quizá deberían, o no.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Mentiría si dijera que ya no te echo de menos, y es que en cuanto el cielo se tiñe de gris, tu fantasma aparece para recordarme que no sé vivir sin ti, aunque lo intento.
Mentiría si dijera que no me acuerdo de tus pecas, de la forma de tus labios cuando sonríes, de tus ojeras de media mañana.
Mentiría si dijera que no me acuerdo de ti cada día, que me asaltas cada vez sueño despierta porque dormida hace mucho que has conquistado la cima.
Mentiría si dijera que estoy entera, como si no se me hubiera quedado una parte de mí en ti, que yo solo soy contigo.
Mentiría si dijera que no busco en cada persona que veo un gesto tuyo para saber que sigues ahí, que yo no estoy aquí, y que te sigue gustando el invierno porque tienes a quien abrazarte, y a mi no me guste porque yo solo quiero abrazarme a ti.
Mentiría si dijera que he encontrado otra musa,
porque tú
mi amor
siempre has sido
mi mejor inspiración.
Te escribo porque no encuentro mejor forma de recordarte y es que esta es la forma más bonita de recordar a alguien. Te llevo dentro porque eres parte de quien soy, parte indivisible e imperfecta de mi ser, sustancia líquida de mi sangre y estás escondido en el centro de mi pecho, porque cada vez que te recuerdo, duele, sangro, y te/me curas, al igual que una herida que supura pero que con el tiempo consigue cerrarse. Te quiero, y solo quiero que estés donde estés y hagas lo que hagas, encuentres tu sitio, de la misma forma que yo encontré el mío en ti.
Mentiría si dijera que no me acuerdo de tus pecas, de la forma de tus labios cuando sonríes, de tus ojeras de media mañana.
Mentiría si dijera que no me acuerdo de ti cada día, que me asaltas cada vez sueño despierta porque dormida hace mucho que has conquistado la cima.
Mentiría si dijera que estoy entera, como si no se me hubiera quedado una parte de mí en ti, que yo solo soy contigo.
Mentiría si dijera que no busco en cada persona que veo un gesto tuyo para saber que sigues ahí, que yo no estoy aquí, y que te sigue gustando el invierno porque tienes a quien abrazarte, y a mi no me guste porque yo solo quiero abrazarme a ti.
Mentiría si dijera que he encontrado otra musa,
porque tú
mi amor
siempre has sido
mi mejor inspiración.
Te escribo porque no encuentro mejor forma de recordarte y es que esta es la forma más bonita de recordar a alguien. Te llevo dentro porque eres parte de quien soy, parte indivisible e imperfecta de mi ser, sustancia líquida de mi sangre y estás escondido en el centro de mi pecho, porque cada vez que te recuerdo, duele, sangro, y te/me curas, al igual que una herida que supura pero que con el tiempo consigue cerrarse. Te quiero, y solo quiero que estés donde estés y hagas lo que hagas, encuentres tu sitio, de la misma forma que yo encontré el mío en ti.
viernes, 11 de septiembre de 2015
Mi pequeña maravilla
Mentiría si dijera
que de todo lo que han visto mis pies
preferiría París
a una ciudad
que arde cada 24 de junio,
se viste de fiesta en agosto
y baila al son de una muiñeira.
A una ciudad que es sabia
y su savia somos todos,
los que estamos enamorados
de su clima carismático,
de sus Grafittis imposibles,
de sus rincones desconocidos
y de la temperatura ambiente
de unos brazos en invierno
que te recuerdan que el frío
es solo una excusa más
para pedir que te abracen.
A una ciudad que es madre
de todo lo que somos,
amiga,
de todos nuestros recuerdos
y enemiga,
de todo lo que no somos
capaces de olvidar.
Y yo,
- que no sé si es cobardía o valentía,
si es por huir o por volver a empezar,
si es orgullo o fracaso -
digo adiós
a ver el mar todos los días,
conocer todas las calles,
y saber que no podría estar en un lugar mejor.
que de todo lo que han visto mis pies
preferiría París
a una ciudad
que arde cada 24 de junio,
se viste de fiesta en agosto
y baila al son de una muiñeira.
A una ciudad que es sabia
y su savia somos todos,
los que estamos enamorados
de su clima carismático,
de sus Grafittis imposibles,
de sus rincones desconocidos
y de la temperatura ambiente
de unos brazos en invierno
que te recuerdan que el frío
es solo una excusa más
para pedir que te abracen.
A una ciudad que es madre
de todo lo que somos,
amiga,
de todos nuestros recuerdos
y enemiga,
de todo lo que no somos
capaces de olvidar.
Y yo,
- que no sé si es cobardía o valentía,
si es por huir o por volver a empezar,
si es orgullo o fracaso -
digo adiós
a ver el mar todos los días,
conocer todas las calles,
y saber que no podría estar en un lugar mejor.
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